lunes, 3 de mayo de 2010

El Paular

Foto de Esteban de Sousa

Día de colinas y recreo. Monasterio de El Paular y no había nadie, ni los monjes cartujos ni su molino de papel, el más antiguo de Castilla, del que dicen que en su día salió el papel de la edición príncipe de El Quijote. Tampoco los tres molinos harineros ni las dos serrerías.
Era sólo una mañana espléndida de sol y gente de domingo, y el puente de piedra, el del Perdón, tres arcos de sillería de granito donde dicen que revisaban las sentencias de los reos cuando iban de camino a la Casa de la Horca. Y seis monjes benedictinos, uno de ellos morenito, oficiando misa con un retablo gótico al fondo tallado en alabastro. Y me dijo, Estos pobres tienen que estar en cuadro.
Luego, canchales y turberas, charcas y arroyos, un buitre negro y el puerto de Cotos. Y la caravana de coches, claro.
¿Querréis creer que luego se nubló?

1 comentario:

Pilar dijo...

2 de mayo. Hace sol en Casablanca y se echa de menos a los amigos. Veo tu blog y me encanta que hayas conocido a Antonio María Flórez: Algún día te contaré cómo lo conocí yo en Colombia y cómo fue nuestra amistad. ¿Verdad que tiene nombre de torero?. Pues es médico y le gusta ser poeta.
Leo con gusto tus impresiones sobre esos alrededores de Madrid, también recorridos alguna vez y aprendo de tus comentarios.
Hoy ya tres de mayo te añoré en el cole mientras te leía y, aunque sigo sin fumar, me fui a recordarte al "narcoespacio".
Pilar