lunes, 26 de abril de 2010

Marcha de apoyo al juez Garzón

Fotografía de Abraxas 139

Antipoesía

El profesor de la Universaidad Austral (Valdivia) Leónidas Morales publicó en Chile (Editorial Universitaria, 1991) un libro titulado Conversaciones con Nicanor Parra. Es el resultado de la trascripción de un largo diálogo, grabado en momentos y lugares distintos, entre el profesor y el poeta. Se habla, claro, de la antipoesía. En un momento en que Nicanor Parra cuenta algo de su infancia y la de su hermana Violeta, dice, Esta era la época de la victrola . Todo el mundo en los barrios tenía su victrolita. En la casa no había, pero los vecinos tenían. Los muchachos del barrio, los pelusas, qué sé yo, los amigos, todos eran gente muy precaria, pues oye. Todos eran niños descalzos para empezar, niños sin zapatos. Fíjate tú la letra de la canción:

En una mesa te puse
un ramillete de flores,
María no seas ingrata,
regálame tus amores.

Pero cómo la cantaban los niños:

En una mesa te puse
un plato con chicharrones,
María no seas ingrata,
abájate los calzones.

Ahí están, dice el propio Nicanor, los orígenes de la antipoesía.

[Busco en el Diccionario General Ilustrado Hispano-Americano, (Ed. Biblograf, B. 1977) la voz Victrola: (de Victor Talking Machine Co., firma Comercial Fabricante) Fonógrafo de motor eléctrico, tocadiscos].

sábado, 24 de abril de 2010

Nicanor Parra


Tarde de astillas y noche de libros. Hay viernes que sólo les salva, si acaso, la burla fina de Nicanor.

Autorretrato

Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.

El poema sigue, pero el lector no quiere, y se postra, para ser vomitado, delante de la tele.

viernes, 23 de abril de 2010

Pernios

Hay mañanas en que a uno el día se le sale del quicio, y luego ya, sólo ruido de pernios.

miércoles, 21 de abril de 2010

Abbas Baydoun

En Casa Árabe, conversación con el poeta libanés Abbas Baydoun (1945). Estudió en Líbano Literatura Árabe y luego completó su formación en la Universidad de la Sorbona, en París. Le encarcelaron, dicen, por su activismo político y lo hicieron en Líbano y en Israel. Desde mediados de los años ochenta escribe en numerosos diarios y revistas y también dirige la sección cultural de algunos de ellos. Ha paseado su voz y su palabra (árabes) por los escenarios de medio mundo. La crítica valora, sobre todo, su prosa poética. También dice él que es una de las principales y más influyentes figuras de la poesía árabe actual.

En Casa Árabe estuvo acompañado por Jordi Doce y por Luz Gómez García. El primero le incitó a hablar de su poesía y de su compromiso poético (y de la poesía de la sobriedad). La arabista y traductora Luz Gómez (autora de Literatura árabe anotada (1967-1998) que publicó en 2000 la Universidad de Alicante y del Diccionario de Islam e islamismo que publicó el año pasado Espasa) le hizo la presentación. Luego, y antes del diálogo, el autor y la traductora estuvieron recitando, él en árabe, ella en castellano. Se habla de él en el blog de Luz.

(…)
Este tren inmenso que avanza como una solitaria
Huye con sus generales muertos y sus cadáveres, fijando los urinarios
Y con sus tumbas de cristal
Vemos tumbas blancas en lo infinito
Vemos cajones blancos abiertos
Tarjetas y cartas que se extienden hasta el fondo
Gangrena que renace a partir de los recuerdos
Aroma creador.

(trad. De Yumana Haddad)

martes, 20 de abril de 2010

Miguel Hernández en la Biblioteca Nacional

A las 19 horas, en la Biblioteca Nacional, presentación del libro de Andrés Sorel Miguel Hernández: memoria humana. Estuvieron con el autor el poeta y filósofo Rogelio Blanco, Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas y el maestro Antonio Gamoneda. Se dijeron cosas conmovedoras. Sorel habló muy sentidamente, pausadamente, como si estuviera recitando. Y lo recitó. Pero antes dijo que murió como un niño porque murió en la pureza de la esperanza, y habló de su amor por Josefina, del hijo que perdieron, de la tortura y otra vez de la muerte. Y antes que Sorel, Gamoneda planteó la guerra como una guerra de explotadores y explotados, y lo hizo despacio, con hondura, y denunció también la preocupación de Luis Almarcha (entonces canónigo de la catedral de Orihuela y luego Obispo de León y procurador en las Cortes franquistas) porque Miguel Hernández muriera dignamente casado cuando no había hecho nada porque muriera dignamente. Y antes, o después, se dijeron muchas más cosas, por ejemplo, que quienes mejor le entendieron fueron Juan Ramón Jiménez, María Zambrano y Vicente Aleixandre o que Jiménez Caballero se mofaban de él, el cabrero de la corte, etc. Al final, en Recoletos aún era de día y uno, en el autobús, pensaba, cuántas cárceles todavía arrastrándose por la humedad del mundo.

martes, 2 de febrero de 2010

Así se se presenta MA3

(En español)

Va por esos ojos que me leen y estas manos que me tienen.

Y ahora, aquí estoy otra vez, nuevamente triplicada pero no por eso repetida. Soy la misma Manga Ancha de los números anteriores, aunque con nombres nuevos e historias distintas, y en esta ocasión, hasta con una nueva lengua ancestral y viva.
En este número, los mismos mentores de las otras veces les pidieron prestados a unos cuantos escritores algún texto que fuera la recreación de un cuento popular de su país, de una costumbre de su pueblo, de una leyenda que alguna vez hubieran escuchado, de un personaje de su infancia o de un etcétera. Luego, lo mismo que habían hecho con los textos de los números anteriores, hicieron con los nuevos: los leyeron y los releyeron, los voltearon, los comentaron, los mimaron, los discutieron, los vertieron, los triplicaron, volvieron a leerlos duplicados y comparados, a comentarlos, sopesaron, corrigieron, aclararon lecturas diferentes y, finalmente, decidieron enseñar los resultados.

Y aquí aparezco yo, de limpio, ajetreada e ilusionada. Eso sí, estoy muy contenta de que me hayan vestido de sintaxis distintas, de que en mi hombro se acoden alfabetos diferentes, de ser un probador de vestimentas, un espacio pequeñito donde cada cuerpo puede ver su imagen revestida. No falseo ni ofendo, me limito a devolver las mismas sensaciones, los mismos mundos imaginados, con otras letras. Si algo se pierde, es inevitable, y de eso podemos prescindir, sólo las estatuas de antes eran inalterables.

Por último, ya lo intuyen, adoro la fidelidad sin monogamia, estoy abierta a vuestros versos y me pierden tus renglones. Yo, por mi parte, tengo la intención de seguir apareciendo en lechos sucesivos. Eso sí, me haría falta algún cobijo pues me gusta desnudarme por completo y es mucho el frío algunas noches, y hay madrugadas que dejan a los cuerpos tiritando. En caso de que no, seguiré ejerciendo a la intemperie, pues, la verdad, prefiero las letras compartidas aunque sea con el banco.

Ahora, lean, miren y disfruten, lo que sigue fue escrito, dibujado y traducido para ustedes, como mucho amor y este abrazo.