domingo, 10 de febrero de 2019

No te tardes que me muero


De frente, lo fotografiado, de detrás, la voz de Amancio Prada, y como un envoltorio el poema de Juan del Encina.

No te tardes que me muero,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Apresura tu venida
porque no pierda la vida,
que la fe no está perdida,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Bien sabes que la tardanza
trae gran desconfianza;
ven y cumple mi esperanza,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Sácame de esta cadena,
que recibo muy gran pena,
pues tu tardar me condena.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
La primer vez que me viste
sin te vencer me venciste;
suéltame, pues me prendiste.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
La llave para soltarme
ha de ser galardonarme,
proponiendo no olvidarme.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
Y siempre cuando vivieres
haré lo que tú quisieres
si merced hacerme quieres.
Carcelero,
no te tardes que me muero.

Versión de Amancio Prada

lunes, 21 de enero de 2019

Al oído de una muchacha. Siempre Lorca

No quise.
No quise decirte nada.

Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Hay días que necesito un bolero



Hay días, que si acaso así, con un bolero. Lo dice Ovidio González, el cubano de San Antonio de los Baños afincado en Quito que canta boleros de cantina, boleros de victrola, esos boleros desgarrados que Jorge Luis Borges llamó, dicen, tragedia griega de los latinos. 



jueves, 30 de agosto de 2018

Camino de Bogotá


Él no lo dijo, pero si iba camino de Bogotá es porque andaba buscando el Instante de Meira Delmar

Ven a mirar conmigo
el final de la lluvia.
Caen las últimas gotas como
diamantes desprendidos
de la corona del invierno,
y nuevamente queda
desnudo el aire.

Pronto un rayo de sol
encenderá los verdes
del patio,
y saltarán al césped
una vez más los pájaros.

Ven conmigo y fijemos el instante
-mariposa de vidrio-
en esta página.



domingo, 1 de julio de 2018

Miradas


Esta la recogió el médico y fotoperiodista del Expresso António Pedro Ferreira.

lunes, 30 de abril de 2018

Gérard Castello-Lopes


Gérard Castello-Lopes (1925-2011) se quería discípulo del humanismo de Henri Cartier-Bresson. Jorge Calado cuenta que era un hombre de aquellos que cuando entran por una puerta la gente se le queda mirando. Medía 1,90 y había sido un deportista destacado durante su juventud, además tenía una voz timbrada y una conversación interesante. Debió de ser un tipo seductor. António Barreto, que lo conoció bien, dijo de él que fue gran tímido, de aquellos que esconden su inseguridad en su erudición. Ahí también dice que tuvo una vida dividida entre el cine y la fotografía, en Lisboa y París. Le intrigaba cómo Sebastião Salgado conseguía fotografiar a la gente que no se dejaba fotografiar. Salgado le dio la respuesta, Voy a esos sitios inaccesibles y vivo allí durante seis meses antes de tirar la primera fotografía. 

miércoles, 25 de abril de 2018

25 de abril



En 1963 el cantautor Adriano Correia de Oliveira y el poeta Manuel Alegre se pusieron de acuerdo y sacaron Trova do Vento que Passa. La estrenaron por primera vez en una fiesta de estudiantes y ya casi desde aquel día se convirtió en un himno del descontento estudiantil. Los dos, con José Afonso, son los precursores del Canto de Intervenção. Música, poesía y revolución.