jueves, 27 de junio de 2019

Cómo saber lo que se gana cuando se pierde


Le dijo, No hay nada como querer ganar y saber perder.
Él lo creyó, y aún le anda agradecido.

domingo, 2 de junio de 2019

Leticia


Lo miraba y pensaba en Jorge Guillén, en cómo la vida —la de los tres— pasa...

Y se me escapa la vida
ganando velocidad
como piedra en su caída.

jueves, 25 de abril de 2019

Día de claveles


Media noche y veinte minutos del 25 de abril de 1974 y por Radio Renascença, emisora católica portuguesa, empezó a sonar Grândola, vila morena, fue  un paso firme hacía la democracia. Tal como hoy, y sigue haciendo falta. 

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade,
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade
Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade,
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade.

domingo, 10 de febrero de 2019

No te tardes que me muero


De frente, lo fotografiado, de detrás, la voz de Amancio Prada, y como un envoltorio el poema de Juan del Encina.

No te tardes que me muero,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Apresura tu venida
porque no pierda la vida,
que la fe no está perdida,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Bien sabes que la tardanza
trae gran desconfianza;
ven y cumple mi esperanza,
carcelero,
no te tardes que me muero.
Sácame de esta cadena,
que recibo muy gran pena,
pues tu tardar me condena.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
La primer vez que me viste
sin te vencer me venciste;
suéltame, pues me prendiste.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
La llave para soltarme
ha de ser galardonarme,
proponiendo no olvidarme.
Carcelero,
no te tardes que me muero.
Y siempre cuando vivieres
haré lo que tú quisieres
si merced hacerme quieres.
Carcelero,
no te tardes que me muero.

Versión de Amancio Prada

lunes, 21 de enero de 2019

Al oído de una muchacha. Siempre Lorca

No quise.
No quise decirte nada.

Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Hay días que necesito un bolero



Hay días, que si acaso así, con un bolero. Lo dice Ovidio González, el cubano de San Antonio de los Baños afincado en Quito que canta boleros de cantina, boleros de victrola, esos boleros desgarrados que Jorge Luis Borges llamó, dicen, tragedia griega de los latinos. 



jueves, 30 de agosto de 2018

Camino de Bogotá


Él no lo dijo, pero si iba camino de Bogotá es porque andaba buscando el Instante de Meira Delmar

Ven a mirar conmigo
el final de la lluvia.
Caen las últimas gotas como
diamantes desprendidos
de la corona del invierno,
y nuevamente queda
desnudo el aire.

Pronto un rayo de sol
encenderá los verdes
del patio,
y saltarán al césped
una vez más los pájaros.

Ven conmigo y fijemos el instante
-mariposa de vidrio-
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