jueves, 29 de marzo de 2012
miércoles, 28 de marzo de 2012
Juegos para aplazar la muerte
Juegos para aplazar la muerte
Descubrir en otro
la palabra precisa,
la desolada materia del sueño,
inmóvil, fija sobre el papel.
Palabra que nombra fantasmas
pero también llamaradas de vida
y -al fondo - el eco del mar,
su perdurable presencia momentánea,
olas y horas, sílabas y símbolos.
Todo lo que nos queda, todo y nada:
juegos para aplazar la muerte.
Juan Luis Panero
(de Antología de la poesía española 1960-1975, Ed. Juan José Lanz).
Descubrir en otro
la palabra precisa,
la desolada materia del sueño,
inmóvil, fija sobre el papel.
Palabra que nombra fantasmas
pero también llamaradas de vida
y -al fondo - el eco del mar,
su perdurable presencia momentánea,
olas y horas, sílabas y símbolos.
Todo lo que nos queda, todo y nada:
juegos para aplazar la muerte.
Juan Luis Panero
(de Antología de la poesía española 1960-1975, Ed. Juan José Lanz).
lunes, 26 de marzo de 2012
Sostiene Tabucchi y literatura y desplazamiento
Foto blog El libro del destino
Un domingo de felicitación y de provecho. Terracita con sol, mucho café y mucha lectura. También inglés de niños y la muerte de Tabucchi, otro escogido de Lisboa, en Lisboa. Y otra vez, palabras y desplazamiento.
(...) un comentario que una amiga artista me hizo en julio del año 2000. Ella había venido desde Roma para estar un mes por primera vez en Winnipeg, Canadá. Cuando llegó el momento de regresar a “su casa” en Roma, le dije: “Estarás deseosa de regresar a casa”. Hizo una pausa, me miró buscando las palabras adecuadas y me respondió: “Yo estoy siempre en casa. Estoy en casa en un avión, en ciudades, estoy siempre en casa porque mi casa soy yo. Nunca llego o me voy estoy siempre ya allí”. Es sin duda una elección, una manera de estar en el mundo, habitar un territorio en el que nos encontramos en un determinado momento. Es en este sentido en el que sostengo que nuestra “morada” es el instante, el presente. Y es en este presente donde una nueva cultura está siendo formulada, una nueva literatura que se resiste a la clasificación y a la inscripción.
sábado, 24 de marzo de 2012
El tipo del café
Compartimos café. Suele llegar a media mañana, se sienta en un taburete, sobre la barra, cerca de la esquina, casi siempre de espaldas a la puerta, y contempla. Debe de ser un tipo tímido, de esos que recogen la mirada cuando les sorprendes observándote. Luego desaparece. Casi nunca le he visto irse. Fabrizio Cassol es compositor y el saxofonista de Aka Moon. Una de las bandas de jazz más interesantes de Bruselas, de Bélgica. Una banda de jazz con veinte años de historia reinventándose continuamente. Jazz, música del mundo y vanguardia. Cultura y mestizaje. Los otros dos de Aka Moon son el bajista Michel Hatzigeorgiou y el batería Stéphane Galland. Creo que acaban de sacar Unison, su último disco.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Hoy, día de la poesía...
... una entrada y tres poetas
Poeta 1, Eugénio de Andrade, "Adiós , Todo el oro del día, Ed. Alfaguara.
Adeus
Já gastámos as palavras pela rua, meu amor,
e o que nos ficou não chega
para afastar o frio de quatro paredes.
Gastámos tudo menos o silêncio.
Gastámos os olhos com o sal das lágrimas,
gastámos as mão à força de as apertarmos,
gastámos o relógio e as pedras das esquinas
em esperas inúteis.
Meto as mãos nas algibeiras
e não encontro nada.
Antigamente tínhamos tanto para dar um ao outro!
Era como se todas as coisas fossem minhas:
quanto mais te dava mais tinha para te dar.
Às vezes tu dizias: os teus olhos são peixes verdes!
e eu acreditava.
Acreditava,
porque ao teu lado
todas as coisas eram possíveis.
Mas isso era no tempo dos segredos,
no tempo em que o teu corpo era um aquário,
no tempo em que os meus olhos
eram peixes verdes.
Hoje são apenas os meus olhos.
É pouco, mas é verdade,
uns olhos como todos os outros.
Já gastámos as palavras.
Quando agora digo: meu amor...,
já se não passa absolutamente nada.
E no entanto, antes das palavras gastas,
tenho a certeza
de que todas as coisas estremeciam
só de murmurar o teu nome
no silêncio do meu coração.
Não temos já nada para dar.
Dentro de ti
não há nada que me peça água.
O passado é inútil como um trapo.
E já te disse: as palavras estão gastas.
Poeta 2: Ángel Campos Pámpano, la traducción.
Adiós
Ya hemos gastado las palabras en la calle, amor mío,
y lo que nos ha quedado no basta
para alejar el frío de cuatro paredes.
Lo hemos gastado todo salvo el silencio.
Hemos gastado los ojos con la sal de las lágrimas,
hemos gastado las manos a fuerza de apretárnoslas,
hemos gastado el reloj y las piedras de las esquinas
en esperas inútiles.
Meto las manos en los bolsillos y no me encuentro nada.
Antes teníamos tanto que darnos;
era como si todo fuese mío:
cuanto más te daba más tenía que darte.
A veces decías: tus ojos son unos peces verdes
y yo me lo creía.
Me lo creía
porque a tu lado
todas las cosas eran posibles.
Pero eso era en el tiempo de los secretos,
era en el tiempo en que tu cuerpo era un acuario,
era en el tiempo en que mis ojos
eran realmente peces verdes.
Hoy son sólo mis ojos.
Es poco, pero es la verdad,
unos ojos como los demás.
Ya hemos gastado las palabras.
Cuando ahora te digo amor mío,
ya no pasa absolutamente nada.
Y sin embargo, antes de gastarse las palabras,
estoy seguro de que todo se estremecía
sólo con murmurar tu nombre
en el silencio de mi corazón.
No tenemos ya nada para darnos.
Dentro de ti
no hay nada que me pida agua.
El pasado es inútil como un trapo.
Ya te lo he dicho: las palabras están gastadas.
Poeta 3: Álvaro Valverde, el homenaje, Desde fuera, Ed. Tusquets
Memoria de Andrade
La luz del sol, la cal,
el pájaro que canta en la enramada,
el umbral y el zaguán y la sombra,
la reverberación del mar
al mediodía y, por la noche,
el reflejo en sus aguas de la luna,
el patio de la casa de la infancia
y el niño que allí mira con tristeza,
el somnífero son de las cigarras
a la hora cesante de la siesta,
el árido paisaje de las viñas
colgadas de los últimos bancales,
el jardín con palmeras
y el muro calcinado, y en fin,
todo cuanto en mi vida
tuvo un día importancia,
cuanto valió la pena,
la materia de todo cuanto he escrito,
esto es, el alma y la sustancia
de mis sueños.
Poeta 1, Eugénio de Andrade, "Adiós , Todo el oro del día, Ed. Alfaguara.
Adeus
Já gastámos as palavras pela rua, meu amor,
e o que nos ficou não chega
para afastar o frio de quatro paredes.
Gastámos tudo menos o silêncio.
Gastámos os olhos com o sal das lágrimas,
gastámos as mão à força de as apertarmos,
gastámos o relógio e as pedras das esquinas
em esperas inúteis.
Meto as mãos nas algibeiras
e não encontro nada.
Antigamente tínhamos tanto para dar um ao outro!
Era como se todas as coisas fossem minhas:
quanto mais te dava mais tinha para te dar.
Às vezes tu dizias: os teus olhos são peixes verdes!
e eu acreditava.
Acreditava,
porque ao teu lado
todas as coisas eram possíveis.
Mas isso era no tempo dos segredos,
no tempo em que o teu corpo era um aquário,
no tempo em que os meus olhos
eram peixes verdes.
Hoje são apenas os meus olhos.
É pouco, mas é verdade,
uns olhos como todos os outros.
Já gastámos as palavras.
Quando agora digo: meu amor...,
já se não passa absolutamente nada.
E no entanto, antes das palavras gastas,
tenho a certeza
de que todas as coisas estremeciam
só de murmurar o teu nome
no silêncio do meu coração.
Não temos já nada para dar.
Dentro de ti
não há nada que me peça água.
O passado é inútil como um trapo.
E já te disse: as palavras estão gastas.
Poeta 2: Ángel Campos Pámpano, la traducción.
Adiós
Ya hemos gastado las palabras en la calle, amor mío,
y lo que nos ha quedado no basta
para alejar el frío de cuatro paredes.
Lo hemos gastado todo salvo el silencio.
Hemos gastado los ojos con la sal de las lágrimas,
hemos gastado las manos a fuerza de apretárnoslas,
hemos gastado el reloj y las piedras de las esquinas
en esperas inútiles.
Meto las manos en los bolsillos y no me encuentro nada.
Antes teníamos tanto que darnos;
era como si todo fuese mío:
cuanto más te daba más tenía que darte.
A veces decías: tus ojos son unos peces verdes
y yo me lo creía.
Me lo creía
porque a tu lado
todas las cosas eran posibles.
Pero eso era en el tiempo de los secretos,
era en el tiempo en que tu cuerpo era un acuario,
era en el tiempo en que mis ojos
eran realmente peces verdes.
Hoy son sólo mis ojos.
Es poco, pero es la verdad,
unos ojos como los demás.
Ya hemos gastado las palabras.
Cuando ahora te digo amor mío,
ya no pasa absolutamente nada.
Y sin embargo, antes de gastarse las palabras,
estoy seguro de que todo se estremecía
sólo con murmurar tu nombre
en el silencio de mi corazón.
No tenemos ya nada para darnos.
Dentro de ti
no hay nada que me pida agua.
El pasado es inútil como un trapo.
Ya te lo he dicho: las palabras están gastadas.
Poeta 3: Álvaro Valverde, el homenaje, Desde fuera, Ed. Tusquets
Memoria de Andrade
La luz del sol, la cal,
el pájaro que canta en la enramada,
el umbral y el zaguán y la sombra,
la reverberación del mar
al mediodía y, por la noche,
el reflejo en sus aguas de la luna,
el patio de la casa de la infancia
y el niño que allí mira con tristeza,
el somnífero son de las cigarras
a la hora cesante de la siesta,
el árido paisaje de las viñas
colgadas de los últimos bancales,
el jardín con palmeras
y el muro calcinado, y en fin,
todo cuanto en mi vida
tuvo un día importancia,
cuanto valió la pena,
la materia de todo cuanto he escrito,
esto es, el alma y la sustancia
de mis sueños.
lunes, 19 de marzo de 2012
Los antimodernos
A vueltas con Los antimodernos de Antoine Compagnon.
“Los antimodernos —no los tradicionalistas por tanto, sino los antimodernos auténticos— no serían más que los modernos, los verdaderos modernos, que no se dejan engañar por lo moderno, que están siempre alertas. Uno imagina en principio que debieran ser diferentes, pero pronto nos damos cuenta de que son los mismos, los mismos vistos desde un ángulo distinto, o los mejores de entre ellos”. “Barthes declaraba en 1971 que su deseo era situarse ‘en la retaguardia de la vanguardia´’, y a continuación explicaba el sentido de esta ambigua frase: ‘ser de vanguardia significa saber lo que está muerto; ser de retaguardia significa amarlo todavía’. No encontraríamos mejor definición del antimoderno que como un moderno arrastrado por la corriente de la historia, pero incapaz de guardar luto por el pasado”. “Todo esto sin olvidar que no hay moderno sin antimoderno, y que lo antimoderno en lo moderno es la exigencia de libertad”.
Sigo leyendo y, como una mosca en junio, no deja el Nocilla Team. El Afterpop de la dichosa Generación nocilla.
Antoine Compagnon (1950) es uno de los principales historiadores de la literatura francesa y profesor en la Sorbona y en la Universidad de Columbia.
sábado, 17 de marzo de 2012
Elías Moro en DVD Ediciones
Desde hace un par de semanas el poeta Elías Moro figura en la sección Firmas invitadas de DVD Ediciones.
Allí, algunos mandamientos como estos:
Y, ya puestos, de su libro En piel y huesos (antología poética), este poema:
BLUES DEL AMANUENSE
Yo solo digo lo que sé
y a veces hasta lo que no sé digo.
Pongo las palabras unas tras otras
y como una recua de mulas tercas,
confunden aquello que quiero decir,
todas las cosas que al final no digo.
Yo solo digo lo que no sé
y a veces hasta lo que sé digo.
Allí, algunos mandamientos como estos:
El cuchillo de lo leído abre la herida de lo escrito
Tengo una identidad anónima que todo el mundo conoce. Sospecho que algo falla.
Me gustaría volver a tropezar de nuevo con aquella piedra.
Algunas decisiones, como las sopas en invierno, es mejor tomarlas “en caliente”, antes de que se enfríen y no haya forma, sí, de tomarlas.
El poema es un fulgor que antes no existía
Y, ya puestos, de su libro En piel y huesos (antología poética), este poema:
BLUES DEL AMANUENSE
Yo solo digo lo que sé
y a veces hasta lo que no sé digo.
Pongo las palabras unas tras otras
y como una recua de mulas tercas,
confunden aquello que quiero decir,
todas las cosas que al final no digo.
Yo solo digo lo que no sé
y a veces hasta lo que sé digo.
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